¿Qué puede surgir de una experiencia como el workshop de Jorge Manilla? Caco Honorato nos cuenta la suya.

Experiencia Relatos Habituales, curador Jorge Manilla.
Por Caco Honorato

¿Cómo surge el proyecto?

Éramos varios en Joya Brava a los que nos gustaba la idea de trabajar con Jorge, yo lo había conocido en Amsterdam y fuera de que me interesaba su trabajo encontraba muy bueno su estilo de enseñanza, muy desde los procesos, algo que no se veía por estos lados y compartía la visión de la joyería como arte. Él se arriesgaba en su trabajo y rompía con el concepto de la joya bella, pensaba que nos haría muy bien eso. Finalmente aprovechamos que fuimos seleccionados para estar en Joya 2014 y fuimos con la misión de convencer a Jorge, en un Bar perdido en Barcelona, con música de los prisioneros (insólito escuchar justo esa banda chilena) el acepto, fue de esos momentos inolvidables.

¿Cómo fue la experiencia?

Muy enriquecedora, Jorge llego con una idea que coincidía con las inquietudes que estábamos viendo: identidad latinoamericana y su sensibilidad, el valor de lo fuera de la joyería, esta suerte de joyería de los márgenes en que nos hemos ido posicionando, lo precario, cotidiano, en fin, pasaron muchas cosas que trascendieron el formato del workshop, ya que también el trajo su trabajo, hicimos el seminario de Joyería Contemporáneo, había una efervescencia en donde Jorge fue un actor importante.

¿Tu proceso de obra, como evoluciono con el Workshop?

Jorge llego a remover nuestra escena y mi trabajo en particular ya que todavía nos faltaba para estar a la altura de la Joyería contemporánea internacional y en mi trabajo fue como sentir por fin el respaldo para atreverme a trabajar sin límites, sin pensar que hacemos joyas y más bien estamos usando materialidades como medio de expresión. Yo había estado en la disputa dentro de Joya Brava y afuera también por hacer de la joyería un arte y con Jorge por fin había posibilidad de hacerlo. No sólo me sucedió a mi creo que fue lo que a la larga hizo que el proyecto Relatos Habituales fuera nuestro mejor proyecto hasta ahora.

¿Pero en cuanto a materiales, forma de trabajo, puedes detallar como sucedió?

Lo primero fue que empecé a trabajar con madera. El metal era como un tabu difícil de romper, casi como que si no lo usabas no eras joyero y en el taller con Jorge eso no era importante. Después de la primera etapa (workshop tuvo varias) ya tenía claro que quería hacer, con las maquetas y ejercicios decanto esta idea. Casi no hicimos piezas, era el proceso creativo el que importaba.
Lo otro que cambio fueron mis tamaños, tuve que trabajar en pequeño y en grande, en fin, muchos desafíos, el workshop fue un gran catalizador.

¿Cómo fueros estas etapas?

El proyecto entero fue muy completo y por eso creo yo su importancia e impacto. Primero el workshop, charla, expo de Jorge, luego un seguimiento a distancia, con ejercicios, escribir una bitácora. Lo siguiente fue un cierre con una segunda visita de Jorge, ya más crítico, nos hizo pensar como curadores, armar la expo entre nosotros, fue muy importante ese cierre ya que dejó un cierto estándar. Después tuvimos que hacernos cargo entre nosotros, sacar el proyecto, entusiasmar, no todos tuvieron la misma reacción y prendieron tan rápido, eran conceptos difíciles de asimilar, una forma de trabajar para la que había que estar preparado, pero el proyecto salió y terminamos incluso escribiendo, entendiendo mejor lo que hacíamos, fue un proyecto muy completo y dejó una huella muy importante en la escena chilena, en Joya Brava.
En fin, la última etapa fue que Jorge nos ayudó a mover la muestra y llegamos a Munich, Polonia (Legnica), Barcelona , falta exponer sólo en Chile que es lo que está en proceso. Un éxito para nosotros, nuestro orgullo de proyecto.

¿Cómo fueron tus proyecciones después del proyecto, cambiaron cosas también?

Definitivamente yo empecé a trabajar mucho más desde la Joyería Contemporánea como arte que era lo que siempre quise hacer, por ejemplo ahora arme un taller de Poéticas que tiene que ver con lo aprendido con Jorge, esta idea de que tenemos que expresarnos materialmente y que la joyería es un lenguaje. Hay una gran oferta de talleres técnicos en joyería y nos falta tanto como artistas, teóricos de lo que hacemos, yo ahora estoy todo el tiempo desarrollando crítica y un cuerpo de obra más claro. También estoy en proyectos como sacar un libro que resume todo esto. Jorge estuvo justo en el momento y lugar en que empezó todo esto.

¡¡Muchas gracias, Caco Honorato y Rita Soto!!

¡Quedan pocos días!

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