Como les contáramos en el artículo que publicáramos oportunamente, cinco joyeras argentinas enviaron su obra a Italia para participar de la muestra Gioielli in Fermento. Una participación importante, por la cantidad de compatriotas y por la calidad de su trabajo.

Hoy nos enteramos de que, lamentablemente, cuatro de esas obras están retenidas, todavía hoy, en la aduana italiana. Es decir, según cuenta Eliana Negroni, organizadora del evento, a pesar de toda la documentación presentada y de todos los trámites hechos para retirarlas, las trabas burocráticas han impedido a las piezas participar de la muestra hasta el día de hoy.

No es la primera vez que la participación de nuestro trabajo en los eventos relevantes internacionales se ve condicionada por la falta de disposiciones nacionales en los distintos países que sean claras y lógicas. La única forma de participación que nos reconoce la ley argentina, que se gestiona a través del MATRA, es acompañando nuestra obra en persona. Si no podemos hacerlo, y decidimos enviar nuestra pieza sin nosotros, lo más probable es que se nos exija el pago de la tasa de importación a su regreso, Si a esto le sumamos casos como el de nuestras colegas en Italia, es inevitable, por lo menos, dudar antes de  participar. Lo cierto es que, en la práctica, si no se le encuentra la vuelta a través de algún viajero que nos haga el favor a la ida y a la vuelta, no hay modo evidente de hacerlo.

No ha de ser tan complicado reglamentar estas cuestiones. Sobre todo si se tiene en cuenta que se trata de la representación del arte argentino en el exterior, de posibles aperturas comerciales, y por lo tanto de posibles exportaciones. No son temas menores.

Da para largo. Da para recordar cada una de las veces en que volvimos impotentes y con la vena a punto de explotar porque nos tocó detrás del escritorio aquel o aquella pobre mediocre ejerciendo con nosotros y con toda la arbitrariedad que tenía a mano su mísera cuota de poder. Da para preguntarse hasta dónde se trata de falta de leyes adecuadas, o de falta de sentido común. Da para largo. Pero seguro que leyes y reglamentaciones que prevean la circulación del arte independientemente de sus artistas son necesarias.

Comparto con ustedes el artículo publicado en el sitio de Gioielli in Fermento, burocrazia nell’era 2.0, y las imágenes de las obras de nuestras colegas.
También, María Carelli nos cuenta su experiencia personal en http://mariacarelli.blogspot.com.ar/2013/05/burocracia-20.html?spref=fb, junto con la traducción al español de la nota de Eliana Negroni.
Gunilla Redelius retoma el tema contándonos otras dificultades con las que nos podemos encontrar en http://galeriaredelius.wordpress.com/2013/05/26/bureaucracy-blues/

Maria CarelliCompartir(Il pezzo è bloccato in dogana italiana per accertamenti - the piece is still by the Italian custom for clearence delay)

Maria Carelli – Compartir

Barbara Paz-Collar-Deidad

Patricia-Gallucci – Colgante

Patricia Alvarez

Valeria Dowding – De copas

Lilia Breyter – Sarmientos

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