Hace un año estábamos celebrando la larga fiesta de la joyería contemporánea latinoamericana.
Nos pasa muy a menudo que en el trajín de preparar todo lo que la bienal implica, gestionando cada aspecto, pensando y generando novedades de una bienal a otra, y luego al resolver contingencias, solventar imponderables, atender necesidades y al mismo tiempo tratar de disfrutar de la fiesta que también nos abarca, no llegamos a darnos cuenta de la dimensión de lo que vamos construyendo. Tal vez nuestro cuerpo exhausto nos dé un indicio al terminar cada edición.

Entonces nos tomamos un tiempo para ordenar el registro y prepararlo para compartirlo con ustedes. Y ahí, sí, frente a lo documentado, nos es posible mensurar el alcance de las bienales. Lo que muestran, sí, pero sobre todo lo que generan. O tal vez no lleguemos a hacerlo. Tal vez no haya forma de dimensionar la importancia de los lazos que se establecen, la relevancia de las huellas que dejan las charlas, los vestigios de las obras en nuestra memoria, las destrezas despertadas en los talleres, los vínculos gestados en las jornadas, las ideas gestadas en los recorridos…

En todo caso, qué alegría, cuánta motivación nos suscita experimentar el entusiasmo, el compromiso, la expectativa que la Bienal ocasiona en todos los creadores de joyería contemporánea de Latinoamérica.

Ahora, pasen y vuelvan a revivir esos dos hermosos meses, que ya estamos caminando hacia la tercera bienal con el mismo entusiasmo. Queremos seguir ampliando el espectro de voces latinoamericanas: quienes aún no se acercaron, no lo duden. Los invitamos calurosamente.

Gracias a todos.

Paula y Laura

Hacé click en la imagen, y mirá todo lo que pasó en la II Bienal Latinoamericana de Joyería Contemporánea.